Botellas en el coche

Vestía una gabardina negra al puro estilo Neo, una camisa blanca y una corbata. Llevaba en mis manos una tabla para sujetar y apoyar hojas. Palomeaba con lápiz algunas casillas mientras observaba la maquinaria de una fábrica: algunos engranes gigantes, rodillos de metal cromado, mucha gente ocupada. El encargado del edificio me seguía de cerca, preocupado por mi juicio sobre las entrañas ruidosas.

Fabricaban alguna pasta que era comestible, que serviría para preparar algún alimento chatarra o para agregarla a una tonelada de grasa para autos. Para algo servía la pasta. Terminé mi tarea justo a la hora de cambio de los trabajadores. Cuando salí de la fábrica había un cielo crepuscular. Las torres, alambres, postes, bodegas y demás construcciones dejaban ver el horizonte. Parecía que no hubiera otro rastro humano en la tierra; como si fuera la única obra hecha por las manos del hombre en el mundo.

Mientras veía el horizonte todos los obreros me sacaron ventaja y me quedé solo en las calles del complejo fabricador de una pasta de futuro incierto. Caminé entre el viento helado: mi gabardina me protegía de las ráfagas frías. Uno que otro trabajador me rebasaba y me iba quedando poco a poco más solo. La mancha gris que era mi coche se me acercaba. El viento seguía.

Llegué a la puerta del coche y la abrí. A lo lejos un hombre se acercaba serpenteante en bicicleta. De los asientos anegados en envaces tamaño familiar de cerveza se escurrieron tres que cristaleron en el pavimento; aún tenían restos de líquido ámbar. En ese momento pensé en derramarlos en la calle y que sería peligroso estar en una calle solitaria justo en el crepúsculo. Vi con el rabillo del ojo al hombre en bicicleta que se acercaba amenazante; me apuré lo más que pude en meter los envaces y derramar el líquido, pero cuando estaba a punto de subir al coche, él ya tenía un puñal desenvainado próximo a mi abdomen.

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Un comentario en “Botellas en el coche

  1. Sueñas demasiado.Yo por ejemplo, a poco minutos de despertar olvido todo lo que tengo que recordar. Yo por ejemplo, no logro recordar lo que sueño.

    Saludos…

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