Albercas

Soñé con tres albercas que estaban construidas en niveles, como escaleras. La más baja estaba mucho más alejada de la segunda alberca, que ésta de la tercera: era más difícil llegar al segundo escalón que al tercero. La clase de agua que tenía cada una era distinta. Y en cada escalón había personas, ya estuvieran en el agua o fuera de ella. Todos mostraban una calma de iluminados o dioses.

Al principio yo estaba parado en el segundo escalón, y contemplaba con delicadeza el azul profundo del agua. Ésta era cristalina, fresca, limpia. Algunos nadaban en la profunda alberca, pero yo me limitaba a verlos. El resquicio, donde estaba de pie, me tentó a acostarme en él. Estuve ahí largo rato, plácido; después comencé a rodarme, y sin darme cuenta, caí al primer escalón.

La primera alberca era casi un chapoteadero. También había personas, pero no eran serenas como las otras, y esperaban algo ansiosamente. No sé qué. El sonido de mi cuerpo al golpear el agua me erizó la piel. Dentro de la alberca nadaban trilobites transparentes de entrañas grises; algunos peces deformes y algunos restos orgánicos como aletas o trozos de carne flotaban por ahí. El agua me repugnó. Rápido miré a mi alrededor en busca de una salida; encontré unas escaleras pequeñas de piedra. En cuanto puse mi pie en el primer escalón, sentí su firmeza y su frescura.

Mi piel entera estaba llena de restos asquerosos. La gente de la primera alberca me observaba impaciente. Me di cuenta que esta alberca no me gustaba para nada, que tenía que volver a la anterior. Súbitamente recordé cómo subir y lo hice sin pensarlo.

La segunda alberca se me mostró majestuosa. La calma como bálsamo de sus parroquianos me curó de la caída, pero aún permanecía sucio. Corrí sin ningún cuidado hacia el agua, y de un clavado, la sentí verdaderamente. Entró por detrás de mis dientes y los refrescó. Mis ojos parecían beberla y los curó del agua corrupta de la primera alberca. Mi pecho, por dentro, se lavó. El azul fresco y profundo del agua abrazó mi cuerpo. Y nadé.

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5 comentarios en “Albercas

  1. kaos dijo:

    Esas pozas me recordaron a las de Apazapan ¿las conoces?si no, visítalas pronto porque no creo que el “progreso” nos permita tenerlas mucho tiempo´.

    1. Visitante: bienvenido! Creo que las conclusiones siempre son las más difíciles. Existen los elementos sufucientes para llegar a ellas, pero lo rudo es asumir responsabilidades. ¡Así es la vida!
      Gracias por tu visita. : )

  2. Zen dijo:

    Es el sueño que mas que ha gustado de todos los que has publicado, se me hace completamente digerible y la simbologia hasta cierto punto comprensible. Te felicito!

    … Solo los sabios más excelentes y los necios más acabados son incomprensibles…

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