El ángel (Desprendimiento 3)

Después de que viví los primeros dos “desprendimientos”, pensé durante largo tiempo y los comenté con personas en las que siempre me apoyo para tomar algunas decisiones. Decidí intentar soñar de nuevo de una manera más controlada, sin que fuera un hecho imprevisto y además que tuviera el elemento más importante: no tener miedo.

Eran aproximadamente las dos de la tarde. El trabajo escaseaba en el hospital y fácilmente una persona podía hacerse cargo de las tareas que se nos habían encomendado. Platicando con mi compañero de guardia, le hice el comentario de que tenía intenciones de dormir con el firme propósito de tomar control de mi sueño y de mis emociones. Fue entonces cuando él me propuso ir en ese momento a intentarlo, lo cual me pareció excelente ya que todo se prestaba para el evento. Llegué a la habitación que se nos asignó desde que llegamos a ese hospital. Entré y gracias a que no había ventanas en ella, la oscuridad era casi total. Puse un poco de música de mi grupo de rock favorito, la canción numero cinco, lo recuerdo bien. Me acosté con intención firme de dormir y ya que las jornadas dentro del hospital eran muy extenuantes, el intentar dormir no era cosa complicada.

Abro los ojos, sé que estoy dormido, que debo relajarme y buscar la manera de enfocar mis sentidos en lo que acontece a mi derredor sin perder la cordura. Me encuentro dentro de un espacio muy peculiar, el lugar es blanco, no hay arriba ni abajo, no hay puntos de referencia. Nada. Sólo blanco en todas direcciones: esta visión me maravilla. Volteo en todas direcciones y de pronto me descubro disfrutando de una manera única este lugar.

Intento avanzar un poco, y durante mi muy corta caminata voy dirigiendo mi atención en todas direcciones. De pronto frente a mí, un niño. Es el niño más extraño que había visto en toda mi vida. Era de aproximadamente diez a doce años. Se encontraba desnudo y su piel era tan blanca que casi se confundía con el entorno. Desprendía una luminosidad a manera de aura, y no era difícil notar que carecía de sexo, además, daba la impresión que no tenía ojos: sus cuencas eran demasiado oscuras, como si en vez de ojos tuviera un par de abismos negros y profundos.

Mientras lo observo con un interés muy evidente, dentro de mi cabeza escucho su voz. Parece no realizar ningún movimiento con la boca. Se mantiene inmóvil como seguro de que tiene el control de la situación. Según entiendo él me dice que a partir de este momento él será mi guardián. “Como una especie de espíritu que me acompañara”, digo de la misma manera telepática.

Me empieza a platicar que nuestra fusión es inminente y que tiene que ocurrir para lograr nuestro objetivo: el ser uno solo. Me rehúso categóricamente, pero mi opinión no importa para nada. Entonces por un momento puedo ver cómo nuestros cuerpos se empalman y un grito emitido por los dos, tan intenso como el de un orgasmo, se empalma también haciendo su voz la mía y la mía suya, y así de fugaz se da la fusión.

Creo despertar, y estoy acostado en la cama. Pero de nuevo tengo esa visión, como en el sueño pasado, ese tipo de ecolocación que he mencionado ya. Tan pronto advierto esto me agarro a la cabecera, como para evitar ser arrastrado por el hoyo negro de debajo de la cama vecina. Volteo hacia la dirección en donde se encontraba el hoyo, y para mi grata sorpresa no está. Esto me convierte inmediatamente en el dueño del sueño: no hay hoyo negro, no hay seres extraños y no hay miedo. Así que decido que es momento de levantarme y dar un paseo por el hospital con este nuevo sentido adquirido.

“Quién sabe qué cantidad de cosas puedo ver en este estado dentro de un hospital, en donde el contacto con la vida y la muerte está a la orden del día” pienso. Me pongo de pie a un lado de la cama, volteo a mi derecha y como en contraste con mi visión en blanco y negro puedo ver en la pantalla de cristal líquido, el número de la canción cinco en color rojo vivo. No escucho la música, pero sé que está puesta. Volteo a la izquierda y empiezo a caminar en dirección a la puerta, el andar me resulta una empresa sumamente complicada. Lo hago muy torpemente. Al llegar frente a la puerta tomo el picaporte y justo antes de abrirla, mi cuerpo se eleva como impulsado por algún viento procedente de atrás de mí, y golpea mis pies con fuerza pero sin lastimarme. Floto como una pluma a merced del viento, y con esa cadencia y suavidad desciendo en medio de las dos camas. Instintivamente miro a mi derecha, debajo de la cama, el hoyo negro está ahí y siento cómo empieza a succionarme. Parte de mi cuerpo se halla dentro de él, y un pánico recorre todo mi cuerpo, como viajando dentro de mi torrente sanguíneo pero a velocidades extraordinarias, y justo antes de ser devorado completamente por el agujero, y derrotado nuevamente por el miedo, me despierto.

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El ángel (Desprendimiento 3)

7 comentarios en “El ángel (Desprendimiento 3)

  1. Zen dijo:

    Te felicito por la redaccion y la intencion que das a las palabras, es envolvente y atrayente. Espero que en algún momento próximo logres vencer al primer enemigo de tu camino que es el miedo para avanzar sobre la senda del guerrero, la cual elegiste desde hace mucho tiempo. Me siento orgullosa y llena de ti al leerte. Quiero recordarte que mi alma te acompaña expectante mas nunca lejana. … Vamonos de esta habitacion al espacio exterior, se nublan los ojos, todo de un mismo color…

  2. Ki dijo:

    Mis queridos AMIGOS todos:
    A riesgo de ser redundante les diré, que en ese tiempo Rojo León (Como todos recordarán) atravesaba momentos difíciles en algunas etapas de su vida (Como todos hemos pasado y comentaba en mi anterior intervención son “Parte de crecer”) y hago hincapié en esto, porque al momento de leer lo que uno de mis amigos más cercanos y queridos hasta hace no mucho soñaba, me remonta a esas epocas. Cuando lo leo, me parece estar escuchando de su propia voz lo que sucedió, y lo recuerdo tal y como mi querido ELECTROLITO tiene a bien narrarnos con ese estilo tan peculiar que ha “desarrollado”. Luego entonces, me parece que este tipo de sueños del Desprendimiento y como se van sucediendo las cosas hasta que Rojo León puede tomar control, en este momento, “Parcial” de la situación representan lo que he venido comentando en esta serie, la resolución de “dificultades” en la vida nuestra y el lograr (através del tiempo y de la experiencia) tener el control de nuestra vida y nuestras decisiones. Desprendimiento 3 es una etapa de transicion entre el miedo a lo desconocido y el miedo a lo que conoces y controlas.

  3. rojoleon dijo:

    Este agradecimiento es para todos aquellos que nos visitan y que incluso nos hacen el favor de dejarnos algún apunte por ahí. Espero no dejen de visitarnos y que continúe nuestra onírica relación.

  4. Bartoli dijo:

    El miedo es apenas el primer enemigo del conocimiento, apresurate a darle en su puta madre porque todavia te faltan varios más.
    Lo bonito de este desprendimiento es que fue intencionado y parcialmente controlado, uno de estos dias podrías llegar a ser todo un “Masta”…

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